domingo, 23 de febrero de 2014

Palabras muertas

Las palabras caen en abotagado silencio, como naipes sin joker, como hojas de otoño. La muchedumbre las pisa y ellas huyen hacia las alcantarillas. La palabras caen, algunas se rompen, se hacen añicos de letras,
y cualquier ligero viento se las puede llevar a deambular por los callejones y parques, por las aceras ennegrecidas.
Las palabras que no se escriben caen, caen muertas, asesinadas por el vacío, rotas en su alma y en su cuerpo, sin que ningún poeta pueda darles sepultura.