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domingo, 24 de mayo de 2026

Dibujo órfico monorrimo

 Lo órfico no implica necesariamente lo ininteligible; a veces es, simplemente, una verdad que se comunica a través de símbolos en lugar de conceptos directos.



sábado, 7 de marzo de 2026

La crucifixión del hombre raíz


Nuevo cuadro, nuevo soneto. Los dejo con "La crucifixión del hombre raíz".

𝗬𝗼, 𝗲𝗹 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗿𝗮í𝘇
En esta cruz oscura pendo ahíto*,
como un acróbata o juglar del cielo.
Soy la raíz que nunca toca el suelo,
que queda levitando.
Yo marchito
entre las flores del pesar fortuito
y los peces que anuncian desconsuelo,
muestro desnudo el nebuloso velo
del desarraigo. ¡Ese es mi delito!
Aquí se alzan las palmas de mi infancia,
y un corazón que en lila me sostiene
para paliar el frío y la distancia.
Aún así, mi cuerpo me previene
del mal agudo y de la intolerancia
que trae el tiempo cuando fiero viene.
O. Moré ® / Marzo del 2026
* Léase en su cuarta acepción (ya en desuso, pero que quiero rescatar): quieto, permanente en su lugar.
Nota: Este no es un soneto ecfrástico. No describe el cuadro, simplemente dialoga con él desde el yo representado. Es un, podríamos decir, lamento del hombre raíz. Un pequeño monólogo.

sábado, 31 de enero de 2026

Letanía


 𝐋𝐄𝐓𝐀𝐍Í𝐀

A veces la licencia de un anhelo,
a veces el desliz de una mirada,
a veces el puñal que rasga el velo,
𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒖𝒏 𝒄𝒍𝒂𝒎𝒐𝒓, 𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒅𝒂.*
A veces el misterio de un pañuelo,
a veces el gemir de una cascada,
a veces el brillar del terciopelo,
𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒖𝒏 𝒄𝒍𝒂𝒎𝒐𝒓, 𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒅𝒂.
A veces la maldad del escalpelo,
a veces el mentir que abraza el hielo,
𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒖𝒏 𝒄𝒍𝒂𝒎𝒐𝒓, 𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒅𝒂.
A veces la otredad donde pincelo,
a veces el refugio de tu pelo,
𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒖𝒏 𝒄𝒍𝒂𝒎𝒐𝒓, 𝒂 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒅𝒂.
O. Moré ® 27/1/26
Ilustración: La Maga suspirando en violeta / acuarela y tinta sobre cartulina / O. Moré 2014.
Este dibujo fue hecho, en exclusiva, para mi admirada amiga, la escritora Carlota Suárez García, y apareció en la contraportada de su primer libro: "La vida es cuento".
* 𝚅𝚎𝚛𝚜𝚘 𝚍𝚎 𝙰𝚗𝚝𝚘𝚗𝚒𝚘 𝙲𝚊𝚛𝚟𝚊𝚓𝚊𝚕, 𝚙𝚎𝚛𝚝𝚎𝚗𝚎𝚌𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚊 𝚜𝚞 𝚙𝚘𝚎𝚖𝚊 “𝚂𝚘𝚕𝚞𝚌𝚒ó𝚗 𝚍𝚎𝚕 𝚌𝚊𝚛𝚖í𝚗”,
𝚒𝚗𝚌𝚕𝚞i𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝚜𝚞 𝚕𝚒𝚋𝚛𝚘 “𝙴𝚡𝚝𝚛𝚊𝚟𝚊𝚐𝚊𝚗𝚝𝚎 𝚓𝚎𝚛𝚊𝚛𝚚𝚞í𝚊”. / 𝟸𝟶𝟸𝟷 / 𝙵𝚞𝚗𝚍𝚊𝚌𝚒ó𝚗 𝙹𝚘𝚛𝚐𝚎 𝙶𝚞𝚒𝚕𝚕é𝚗.

martes, 27 de enero de 2026

Algo de ti

Diosa IV (acuarela y tinta sobre cartulina) O. Moré / 2018
 

𝐀𝐥𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐢

Algo de ti denuncia(n) las estrellas,*
las perdidas y errantes, las oscuras;
las del velo de sílice y de cuarzo,
las de cabello turbio y las de escarcha.
Algo de ti crepita en esta noche
como una leve chispa de nostalgia
que se acurruca al filo del espejo
y late como un signo de inocencia.
Yo me imagino el pálpito y el gozo,
y una espiral de viento en tu pupila
recorriendo mi torso de guepardo.
Algo de ti denuncian las palabras.
Y yo me aferro al tiempo de tu mano,
al sonido que brota entre nosotros.
O. Moré ® / 26/1/26
*𝑉𝑒𝑟𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝐽𝑢𝑙𝑖𝑜 𝐶𝑜𝑟𝑡𝑎́𝑧𝑎𝑟, 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑠𝑜𝑛𝑒𝑡𝑜 (𝑡𝑎𝑚𝑏𝑖𝑒́𝑛 𝑏𝑙𝑎𝑛𝑐𝑜) “𝑃𝑜𝑒𝑚𝑎”. 𝐸𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑖𝑔𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑖𝑐𝑒 “𝑑𝑒𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎”, 𝑒𝑛 𝑠𝑖𝑛𝑔𝑢𝑙𝑎𝑟, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑦𝑜 𝑝𝑟𝑒𝑓𝑒𝑟𝑖́ 𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑢𝑟𝑎𝑙 (𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑙𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑁 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑝𝑎𝑟𝑒́𝑛𝑡𝑒𝑠𝑖𝑠) 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑏𝑖𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑛𝑡𝑖𝑑𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑝𝑟𝑒𝑡𝑎𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜.

domingo, 25 de enero de 2026

Crónica del bestiario


 


Querido Martí: ¿cómo le explico yo a mis hijos ahora que, como tú decías, habían nacido para ser felices? Sí, ya sé, la felicidad es un concepto, a veces, bastante abstracto y depende, en muchas ocasiones, de nosotros mismos, pero… ¿acaso no es necesario también un entorno aséptico o, como mínimo, limpio de toda esta basura tremebunda que nos invade y rodea, libre de este bestiario?



Crónica del bestiario

El mundo está al revés, y tengo miedo.
Al éxodo lo ataca un cruel fanático;
y un burro que es norteño, en su rebuzno,
destruye en su locura sueños varios.
El drama está servido (negra historia),
el lobo se convierte en estepario;
la vida conocida ya no es vida,
es solo un espejismo en nuestro patio.
La ley testicular es la que manda,
y el circo está montado por arcaicos.
La mano que se “alza” huele a azufre;
y tiembla hasta el mosén de rostro flácido.
El dios llamado Marte se pasea
desnudo o disfrazado de sicario.
No importan ni la flor ni la inocencia,
el dedo que teclea quiere escarnio.
La vida, ya lo he dicho, ya no es vida;
el mundo ya no es mundo: es un bestiario.


23/1/26 / O. Moré ®




viernes, 23 de enero de 2026

Geografía de la búsqueda


 


Geografía de la búsqueda


𝚀𝚞𝚎 𝚎𝚕 𝚟𝚎𝚛𝚜𝚘 𝚜𝚎𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚞𝚗𝚊 𝚕𝚕𝚊𝚟𝚎

𝚚𝚞𝚎 𝚊𝚋𝚛𝚊 𝚖𝚒𝚕 𝚙𝚞𝚎𝚛𝚝𝚊𝚜.

𝑽𝒊𝒄𝒆𝒏𝒕𝒆 𝑯𝒖𝒊𝒅𝒐𝒃𝒓𝒐



Me aboco hacia la luz después de la derrota,
en este gris paisaje de nubes insondables,
y el verbo que me cubre de mímesis se agota
entre mis manos llenas de cantos inefables.

Un viso de impaciencia desde una imagen brota
y entinta el corazón de versos inflamables;
la música es la rima que sangra gota a gota
la inspiración desnuda de espejos memorables.

Me adentro en esa tierra que esculpe a la montaña
como el aventurero que horada los caminos
buscando lo imposible y en pos de alguna hazaña.

Y encuentro a cada paso los sitios clandestinos
en que mi verso teje la frágil telaraña
para atrapar metáforas sin brillos anodinos.


23/1/26  / O. Moré ® 


jueves, 22 de enero de 2026


 


Hablo de aquella soledad que nos otorga…*

Llegó la soledad que nos otorga
los mares de espejismos inconstantes,
con aguas y corrientes silenciosas
y estampas imprecisas del paisaje.

Me atrapa entre sus sedas y me ahoga,
se sienta como diosa en los altares,
camina lentamente entre las sombras,
y empaña, como el frío, los cristales.

Llegó la soledad con su erotema
de letras que asesinan el bestiario
que habita docilmente en mi cabeza.

Llegó la soledad y es un escarnio,
un duro latigazo que me aliena
y deja mi pincel sin astrolabio.

O. Moré 21/1/26

*Luis García Montero (del poema Ciudad)
(Habitaciones separadas / Visor libros, 2019)


martes, 20 de enero de 2026

Dos nuevos sonetos


Otoñal
 

Otoño, que en tu beso traes pena
y miras mi impaciencia con descaro,
devuélveme sus ojos y el amparo
del rito emocional que me envenena.
Y dame la hoja fatua en que se aliena
mi verso de metal con su disparo;
evócame su rostro níveo y claro,
que muero como el mar sobre la arena.
Otoño, que te abocas sin tus alas
de libre mariposa diletante,
perdona mi pasión por las picualas.*
Devuélveme la luz itinerante
que el viento se llevó en las horas malas
y deja en paz mi mundo delirante.


*f. Cuba. Arbusto de la familia de las combretáceas, de hojas enteras y ovales, y flores en espigas muy fragantes, que cambian de color durante el día. No confundir con la variedad de olivas.

domingo, 2 de noviembre de 2025

ALEGORÍA DE LOS CONFINES

 Alegoría de los confines



Aléjame la tundra y los sargazos;

las tierras ilusorias e irredentas;

acércame a tu mar, el de tus brazos,
a tus regiones tibias y sedientas.


Y nada de sabanas o siberias;

y nada de desiertos o ciudades;

mezclemos con un beso las bacterias,

abriendo de tu boca las mitades.


Y luego, cuando el barco esté ligero,

y sepas en cuál mástil va la vela,

sólo tienes que hacerme prisionero.


Y al brotar en tu mar mi blanca estela,

se me ha de estremecer el cuerpo entero:

mi navío, mi bajel, mi carabela.

O. Moré ®





viernes, 9 de mayo de 2025

La felicidad alimentándose de la esperanza

 La felicidad alimentándose de la esperanza

 

 

 



Navega un pez mecánico en la espera,

atado a la pasión: órgano vivo;

navega un pez de cuerpo sensitivo

que vive agazapado en la quimera.

 

Navega un pez sin patria y sin bandera

que es dueño de otro ciclo evolutivo;

navega un pez que huyó de lo nocivo

en busca de una historia verdadera.

 

Navega un pez, tritón e ictio-humano,

en medio de su lúdico universo:

cibernético, onírico y arcano.

 

Navega un pez que iluso entinta el verso

y acuarela palabras con la mano

en un mar de metáforas inmerso.

 

Ese pez hoy se nutre de esperanza,

se nutre de la savia de la vida,

y al lógico empirismo se abalanza.

 

Ese pez bien lo sabe, la partida

le curtió las agallas de confianza

y le trajo a la tierra prometida.

 

Navega, clandestino y misterioso,

en las aguas de edenes imposibles,

se siente como un dios en las sensibles

arenas movedizas de lo hermoso.

 

Navega hacia el futuro en el acuoso

delirio de creer en presumibles

mareas y corrientes abatibles

que borran del pasado lo insidioso.

 

Navegando se nutre de esperanza

el pez que un día fue punta de lanza.

 



O. Moré ® 2021





lunes, 14 de abril de 2025

Otro soneto rescatado del olvido.





𝐄𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐜𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐬𝐭𝐢𝐧𝐨
No sé si realidades y quimera(s)
mi cuerpo lastrarán, o si el destino
es un corcel rabioso y libertino
que escapa crin al viento en la pradera.
No sé si al germinar mi sementera,
la vid de la pasión dará su vino;
no sé del tiempo bruto y asesino
que vuela en el reloj y nunca espera.
Por eso voy paciente y cauteloso
tatuándome en la piel algún esbozo
que me mantenga ajeno a la utopía.
Por eso voy viviendo el día a día,
borrándome el dolor y la sangría
del camino empedrado y alevoso.
O. Moré.
Imagen generada por Copilot inspirado a este soneto.

domingo, 9 de febrero de 2025

¡Ah, los sonetos!


 Ilustración: Manifiestos / O. Moré (tinta, acrílico, grafito sobre cartulina)


Rescatando sonetos antiguos.



𝐌𝐞𝐦𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐀𝐝á𝐧

Y profundo y colmado de frialdad
te acuchilla el silencio, y sin amparo
te deja a la merced de un mundo ignaro,
en la noche, mostrando su maldad.
Y tú lloras en versos tu verdad
como un ángel sintiendo que el disparo
al centro de tu pecho, aunque es muy raro,
solamente te trae soledad.
Y vives sentenciando cada herida;
te abocas hacia un mundo de ilusiones
porque eres un Adán que nunca olvida.
Y viertes en la tinta tus pulsiones
esperando comenzar otra partida
y bordarle al amor otras pasiones.

𝐒𝐨𝐧𝐞𝐭𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐌𝐨𝐫𝐠𝐚𝐧𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐣𝐮𝐞𝐠𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐡𝐚𝐦𝐛𝐫𝐞

Si jugarme la vida tu hambre sacia,
yo a tu abismo me lanzo cual Aquiles
que descuida el talón, aunque seniles
mis ojos no distingan la desgracia.
Tal vez pierda la vida en tal audacia
y me alcancen tus pérfidos misiles,
y mis ansias enciendan los candiles
sin lograr ser victoria en Samotracia.
No, no quiero ganar, no si tus ojos
no me incendian la piel con su violeta
y quedo sobre el podio hecho despojos.
Sólo quiero ganar la noche inquieta
con sus nubes oscuras, sin abrojos,
y en sus sedas comerme tu silueta.

𝐒𝐨𝐧𝐞𝐭𝐢𝐜𝐢𝐝𝐢𝐨

Si he de morir que sea a sonetazos:
la cabeza rebáname a cuartetos;
sobre el pecho me clavas los tercetos,
que quiero agonizar entre tus brazos.
No importa si los versos son balazos
y luego me desangro entre los setos.
No quiero que recurras a amuletos
que protejan sin rima mis pedazos.
Ahora cuando vengas me "sonetes"
cual un verso a tu sádica metáfora,
bien atado a tu verbo con grilletes.
Convertidos en soneto con anáfora
no importa cuál retórica decretes
ni qué deixis, elipsis o catáfora.

𝐒í𝐧𝐝𝐫𝐨𝐦𝐞 𝐝𝐞 𝐀𝐜𝐭𝐞ó𝐧

La puerta que te abrí, mañana cierra,
no hace falta que vuelvas con la aurora,
resguárdate en tu caja de Pandora,
allí, que es donde libras cada guerra.
No temo a tu maldad, a mí se aferra
el alma de otra diosa redentora.
Ya sé que eres cual Diana Cazadora
y tu saeta es arma que me aderra.
Yo aquí me quedo erótico y marchito:
un ciervo inerte herido en el costado,
pues soy la prueba, el cuerpo del delito,
que sigue siendo "polvo enamorado"
en viaje con Caronte al infinito
sabiendo que tu orgullo me ha matado.


O. Moré