jueves, 27 de febrero de 2014

Anoche


Ilustración: Acuarela de Loli Rodríguez 
I

Anoche, mientras dormía,
el corazón disfrazado
de ángel endemoniado
lentamente envilecía.
Noté que la sangre fría
bajó reptando entre venas
removiendo las arenas
de mi reloj obsoleto.
Ya no pude estarme quieto,
escribí voces obscenas.

II

Me desgarré en la palabra
que cubre mi piel abierta,
la rabia vibró despierta
en una broma macabra.
El miedo despacio labra
un surco bajo mi pecho;
ruina soy, algún desecho
del caracol que quería
apurar la travesía
y exhausto quedó en el trecho.