domingo, 13 de julio de 2014

Memorias del éxodo

Eleomar Puente / Santiago de Cuba  1968/ CUBA




Memorias del éxodo

Ahmed

Igual que en tiempos de Roma
los emperadores dioses
a mi me tratan a voces
por decreto, por axioma.
Debe ser que a mi genoma
le falta algún gen azul
y a mi cuna y mi baúl
no dieron baño de oro,
o ha de ser que por ser moro
no debo vestir de tul.

Vino la "seño" Patricia
hasta mí, que soy plebeyo,
y alzando muy alto el cuello
miró mi estirpe fenicia.
Me dijo que la malicia
está tatuada en mi piel,
y que en  mi mente de “infiel”
siempre habrá pasión malsana,
que soy como la manzana
podrida de algún vergel.

Juan

A mí me dijo el patrón
que por ser yo mexicano
debía tener la mano
siempre fuera del arcón.
Nunca tocar el doblón,
que el doblón del amo es,
que luego, a final de mes,
me daría calderilla.
Yo he de sembrar la semilla
y él recoge el palmarés.


Yo, que crucé la frontera
buscando mejor futuro
di de bruces con el muro
que desplomó la quimera.
Mi vida ha pasado entera
siendo un espalda mojada,
y si quedo en la estacada
será porque ya mis pies
no pueden contra el revés
de la punzante alambrada.


 Ayele

Crucé el árido desierto
y luego el mar iracundo
pensando que el primer mundo
sería cual cielo abierto.
Mas fue llegar a este puerto
y los sueños naufragaron,
pues la entrada me negaron
en la valla de Melilla.
A nado alcancé la orilla
que los muertos no alcanzaron.


Abajo, yo estoy abajo
en la cadena, en la sombra,
no me ven ni se me nombra,
en el puzzle yo no encajo.
Soy un negro que trabajo
de sol a sol la cosecha.
La concertina una brecha
abrió en mi carne curtida;
ya no me importa la herida
porque soy carne deshecha.

 Coro

  Abajo como el zapato
que lentamente me pisa;
yo no estoy en la cornisa
ni aparezco en el retrato.
Resulta que soy barato,
una ganga que trabaja
encontrada en la rebaja
y a punto de caducar.
Yo no brillo en el altar,
yo soy de lecho de paja.


O. Moré