lunes, 24 de marzo de 2014

Levitación (homenaje a Ernesto García Peña, pintor cubano)



Este poema, que escribí hace algunos años, más de diez, para ser casi exactos, me lo inspiró, precisamente, la obra de este artista plástico cubano: Ernesto García Peña, la cual pongo a vuestra consideración.  Hoy quiero que los verdaderos protagonistas de esta entrada sean sus sensuales cuadros y no mis versos, que nunca harían justicia a tanto talento. Espero disfruten de ellos como lo he venido haciendo yo durante todo este tiempo. Gracias a todos, por seguir ahí.



Levitamos los amantes
como pájaros de la nada,
como viento,
espumas de una playa inagotable
que erosionan y erotizan.
Levitamos los amantes
y somos una nube
de polvo traslúcido y dorado.
En la cúpula del beso levitamos,
en el fondo del deseo levitamos.
Levitamos los amantes,
pan nuestro de cada día,
soles que se apagan con un gesto,
con un grito desde el fondo de las vísceras.
Levitamos los amantes
al final de los largos pasillos,
detrás de las sucias mamparas,
de los helechos arborescentes.
En la agonía que nos cerca levitamos,
en la ciudad adormecida levitamos.
Levitamos los amantes
mientras la lluvia borra los horrores,
mientras los niños se precipitan a nacer
y como barcos que bogan sin sentido
se aferran al timón de nuestros pasos.
Levitamos los amantes,
pero siempre somos carne, aire, pétalo;
siempre somos hueso, río, pájaro,
 y siempre estamos, los amantes,
a pesar de los pesares, de los siglos de los siglos,
en la cordura y la locura del amor
con los pies sobre la tierra.