viernes, 7 de marzo de 2014

COMETA

  La Mujer Habitada / O. Moré (Osvaldo Moreno) CUBA
 Según la novela de Gioconda Belli, de igual título.


 Con este poema, que dediqué a mi esposa hace algunos años, quiero rendir mi sencillo homenaje a todas las mujeres en su día.


A  mi Montse.


Bajo esta llama azul de pájaro y neblina blanca,
cabizbajo y disoluto mi corazón se abre paso.
No sé en qué arboleda nocturna mi pie quebró su hechizo
ni en qué perfume tibio perdió la razón mi esqueleto.
Frugal y sátiro entregué mi alma a la isla remota.
No hubo espejos cóncavos ni plexos lunares, 
sólo una espalda en la distancia,
una mano aleteando tras la reja que me vio partir.

Bajo esta llama verde crisálida y rojo nebulosa,
mi  viento rasgó la última  vela, quemó mis naves
y las cenizas del Fénix se perdieron en el río.

Llegué a ti envuelto en las especias de tus ojos,
en la magnitud de tus carnes y en el dolor de mis vísceras,
llegué a ti mordido por el pez del desconsuelo
a orillas del lago que trasgrede.

Me esperabas con la vida en las entrañas,
tú, mujer de túnica bendita, sin afeites ni abalorios,
mujer de risa ancha, de alma sosegada,
 para abrazar mi corazón entre tus manos
 y sacar el mejor néctar.

Sigo aquí, a tu lado,
cual apéndice que no se extirpa,
pero que duele y alivia y alivia y duele,
que encuentra y busca y calla  y otorga,
que te ama más allá de la luz de este cometa,
más allá de su llama azul de pájaro,neblina blanca,
verde crisálida, rojo nebulosa.