domingo, 15 de febrero de 2015

Flores negras


La Muerte / O. Moré / CUBA




Flores negras

I

Cuando a mí vino La Muerte,
los versos eran mi escudo,
eran un cebo menudo
para tentar a la suerte,
mas mi cuerpo siguió inerte
descendiendo hacia el abismo,
y en ese crudo exorcismo
de vestir de eternidad
pude encontrar la verdad,
pues La Muerte era yo mismo. 

II

Me escondo por los rincones
entre las luces calladas,
porque negras dentelladas
me hacen sangrar emociones.
Ya no encuentro las razones
de mi poética viva,
ni elipsis que me describa
mi falta de raciocinio,
ni el esperado dominio
que me convierta en escriba.

III

Baudelaire vino conmigo,
trajo las “Flores del mal”
y sin ser intencional
de su genio fui testigo.
Me dijo_ Bello castigo
el morir siendo poeta.
Y yo le dije _ Profeta,
quiero esa “muerte anunciada”
aunque en mi viaje a la nada
no me pongan la etiqueta.