![]() |
| Diosa IV (acuarela y tinta sobre cartulina) O. Moré / 2018 |
𝐀𝐥𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐢
![]() |
| Diosa IV (acuarela y tinta sobre cartulina) O. Moré / 2018 |
𝐀𝐥𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐢
𝙏𝒆𝙧𝒕𝙪𝒍𝙞𝒂
Querido Martí: ¿cómo le explico yo a mis hijos ahora que, como tú decías, habían nacido para ser felices? Sí, ya sé, la felicidad es un concepto, a veces, bastante abstracto y depende, en muchas ocasiones, de nosotros mismos, pero… ¿acaso no es necesario también un entorno aséptico o, como mínimo, limpio de toda esta basura tremebunda que nos invade y rodea, libre de este bestiario?
Crónica del bestiario
El mundo está al revés, y tengo miedo.
Al éxodo lo ataca un cruel fanático;
y un burro que es norteño, en su rebuzno,
destruye en su locura sueños varios.
El drama está servido (negra historia),
el lobo se convierte en estepario;
la vida conocida ya no es vida,
es solo un espejismo en nuestro patio.
La ley testicular es la que manda,
y el circo está montado por arcaicos.
La mano que se “alza” huele a azufre;
y tiembla hasta el mosén de rostro flácido.
El dios llamado Marte se pasea
desnudo o disfrazado de sicario.
No importan ni la flor ni la inocencia,
el dedo que teclea quiere escarnio.
La vida, ya lo he dicho, ya no es vida;
el mundo ya no es mundo: es un bestiario.
23/1/26 / O. Moré ®
Geografía de la búsqueda
𝚀𝚞𝚎 𝚎𝚕 𝚟𝚎𝚛𝚜𝚘 𝚜𝚎𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚞𝚗𝚊 𝚕𝚕𝚊𝚟𝚎
𝚚𝚞𝚎 𝚊𝚋𝚛𝚊 𝚖𝚒𝚕 𝚙𝚞𝚎𝚛𝚝𝚊𝚜.
𝑽𝒊𝒄𝒆𝒏𝒕𝒆 𝑯𝒖𝒊𝒅𝒐𝒃𝒓𝒐
Me aboco hacia la luz después de la derrota,
en este gris paisaje de nubes insondables,
y el verbo que me cubre de mímesis se agota
entre mis manos llenas de cantos inefables.
Un viso de impaciencia desde una imagen brota
y entinta el corazón de versos inflamables;
la música es la rima que sangra gota a gota
la inspiración desnuda de espejos memorables.
Me adentro en esa tierra que esculpe a la montaña
como el aventurero que horada los caminos
buscando lo imposible y en pos de alguna hazaña.
Y encuentro a cada paso los sitios clandestinos
en que mi verso teje la frágil telaraña
para atrapar metáforas sin brillos anodinos.
23/1/26 / O. Moré ®
Hablo de aquella soledad que nos otorga…*
Llegó la soledad que nos otorga
los mares de espejismos inconstantes,
con aguas y corrientes silenciosas
y estampas imprecisas del paisaje.
Me atrapa entre sus sedas y me ahoga,
se sienta como diosa en los altares,
camina lentamente entre las sombras,
y empaña, como el frío, los cristales.
Llegó la soledad con su erotema
de letras que asesinan el bestiario
que habita docilmente en mi cabeza.
Llegó la soledad y es un escarnio,
un duro latigazo que me aliena
y deja mi pincel sin astrolabio.
O. Moré 21/1/26
*Luis García Montero (del poema Ciudad)
(Habitaciones separadas / Visor libros, 2019)
Alegoría de los confines
Aléjame la tundra y los sargazos;
las tierras ilusorias e irredentas;
acércame a tu mar, el de tus brazos,
a tus regiones tibias y sedientas.
Y nada de sabanas o siberias;
y nada de desiertos o ciudades;
mezclemos con un beso las bacterias,
abriendo de tu boca las mitades.
Y luego, cuando el barco esté ligero,
y sepas en cuál mástil va la vela,
sólo tienes que hacerme prisionero.
Y al brotar en tu mar mi blanca estela,
se me ha de estremecer el cuerpo entero:
mi navío, mi bajel, mi carabela.
O. Moré ®