jueves, 18 de marzo de 2010

La Esperanza.

I

La veo pasar, y pasa
con su aire de abolengo
sin saber si voy o vengo,
si vivo o no en esta casa.
Suele ser una mordaza,
suele ser abeja fiera,
nunca quiere y aunque quiera
te besa con el veneno.
No importa que seas bueno,
siempre estarás a la espera.

II

Paloma blanca que al nido
volabas y no encontraste,
no llores, porque no erraste,
es que el nido se ha caído.
Paloma abraza el olvido
y alza de nuevo el vuelo,
seguro que en otro cielo
habrá un nido que te espere,
no cantes un miserere,
allí tendrás tu polluelo.

III

Un hombre corre con prisa
por la acera que da al río
y no le importa que el frío
se cuele por su camisa,
no mira por donde pisa
ni tampoco, en su carrera,
le importa que de la acera
se pierda su huella y corre
hacia la lejana torre
que se alza en la quimera.