viernes, 27 de diciembre de 2013

Bestia y Corredor

El mejor bocado / O. Moré (Osvaldo Moreno) CUBA

Bestia


Bajo esta piel de persona
se agita una fiera viva,
es una sierpe cautiva
sin báculo y sin corona.
Es un toro de Pamplona,
es un tigre de Bengala,
es saeta, es una bala
que hiriendo va y que lacera.
Es una negra pantera
que dejó de ser impala.




Corredor de fondo.


Creo que arrastro un hechizo,
porque sufrir he por todo,
da lo mismo en qué recodo:
me rebele o esté sumiso.
Siempre verás que agonizo,
que la situación se extrema,
que para alcanzar la gema
he de vaciar varias minas.
Son muchas las líneas finas
a cruzar por cualquier tema.

martes, 24 de diciembre de 2013

Espinelas de la Realidad y la Utopía (Fragmentos 2)


De nuevo la incertidumbre
me destroza, me desvela,
de nuevo mi carabela
naufraga en la podredumbre.
Como cerilla sin lumbre
por la vida voy de prisa.
Se me apagó la sonrisa,
zarpo en pos de la utopía,
pero mi nave vacía
se quemó y ahora es ceniza.

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Hay una fiera en mi fuero,
hay una flor en mi flora,
soy el hijo de Pandora,
soy un triste prisionero.
Soy un temible guerrero,
un ogro de garra amable,
soy un volcán inestable,
soy un remanso de calma...
Yo nací bajo la palma
con una mancha imborrable.

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Si supiera qué camino
habría de tomar volando,
dejaría de ir andando
en busca de mi destino.
No soy astro y me declino,
en el ocaso me ahogo,
como el sol bogo que bogo
en la playa que crepita.
No hace falta que repita
que por mi suerte yo abogo.

******************

Volando van las cornejas
por cielo azul enrejado
y dejan sobre el tejado
sus sombras sucias y añejas.
Las alas son negras cejas
en el rostro de la tarde,
esta visión es alarde
de lo efímero y lo bello.
Cada ave es un destello
junto al sol que al fondo arde.

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A veces yo me marchito,
soy hojarasca otoñal,
que se va en el vendaval
sin dejar un verso escrito.
A veces el infinito
me devora, me destierra.
A veces voy bajo tierra
y germino, soy simiente;
a veces soy la corriente
de un río en lejana sierra.

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Las tres partes del día



La mañana




La mañana vino a mí

con su traje de rocío.
Dejó mi cuerpo vacío
y no preguntó por ti.
Ni siquiera el frenesí
que en mi sexo estaba preso
me dejó. Ahora, ex confeso,
desnudo y sin tu aroma,
estoy vivo, pero en coma,
estoy totalmente leso.

La tarde

La tarde se corre astuta
entre las sedas del día.
La tarde en su cruel manía
de ser virgen y ser puta.
Se crece azul, absoluta,
delante de mis dos manos.
Intento, pero son vanos
mis esfuerzos por besarla.
Quizás precise domarla
con mis vientos antillanos.

La noche

La noche ebria y traviesa
me enseña su vulva oscura.
Yo acaricio la negrura
de su africana cabeza.
La noche con su rareza
de inexistencia lunar.
La noche es un lupanar
de éxtasis y de ambrosía.
Negra cubana, bravía,
ninfa saliendo del mar.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Espinelas de la Realidad y la Utopía (Fragmentos 1)

Ilustración: Graciela Bello (Argentina)





      Ayer fui un saco de huesos,
hoy soy carne de cañón.
La vida cuesta un riñón
y allí se alquilan los besos.
Del consumo estamos presos,
ni capital ni comuna.
El futuro está en la luna,
distante, opaca y muy fría.
La quimera es agonía
y la agonía es hambruna.

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El cuento de la serpiente
que va y se muerde la cola.
El poeta y la pistola
que dispara un verso ardiente.
Cuento lejano de oriente:
hombres bombas, religión,
vírgenes de la ablación.
talibanes, metralletas,
huérfanos con sus cometas,
déspotas, lapidación.

******************

Por qué está el sol apagado,
por qué el invierno me abraza,
por qué llevar la coraza
de corcel recién domado.
Porqué he de estar yo callado
ante tanta ineptitud.
Por qué de mi juventud
no queda más que la bruma.
Por qué me resta y no suma
esta perenne inquietud.

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Aguas que llegan de prisa
a mojar el campo yerto,
mejor besad el desierto
que está bajo mi camisa.
Borrad la marca de tiza
que me dejó el infortunio.
Domad este plenilunio
que se agita en mi garganta.
Saciad la sed que me espanta
sea abril o sea junio.

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Esa punzada que siento
tras la piel, en el abdomen;
necesito que la domen,
pues es fiera y es tormento.
En sus garras esperpento
soy, títere, marioneta,
una sombra, una silueta
en la pared de este día,
borrándose en la agonía,
degradando la paleta.

******************

Me fui de un mundo dormido,
yo, Morfeo de la espuma,
escapando de la bruma
y del humo del olvido.
Más todo lo que he vivido
en la utopía del viento,
no ha servido de cimiento
para sembrar nuevos sueños;
sólo quedaron pequeños
retales de pensamiento.

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Si alguna vez dije espejos,
si alguna vez dije lluvia,
si alguna vez dije Nubia,
 fue porque estaba muy lejos.
Si alguna vez: catalejos,
si alguna vez: isla y mar,
fue que el hecho de emigrar
me sembraba en otra tierra.
Si alguna vez dije: hierra:
Yo era un potro sin domar.

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Si vas a cruzar el puente
sobre el río de la euforia,
nunca pierdas la memoria,
ten despejada la frente.
Ve despacio, el impaciente
suele caerse al vacío
y ahogarse en el propio río
de esa euforia repentina.
Escapar de la rutina
lleva esfuerzo y poderío.











miércoles, 3 de abril de 2013

Odalisca


Odalisca con magnolias /Heri Matisse / FRANCIA
Matisse / Nace en Le Cateau-Cambrésis, Francia 1869
y muere en 1954, Niza, Francia




ODALISCA


Ella tiene su amuleto
de zafiro y platería,
ella todo es herejía
de la piel al esqueleto.
Es alta como el abeto
y sensual como las cañas,
me va enredando en sus mañas,
me devora con un beso
igual que al insecto preso
en una tela de arañas.

No sé de qué sol ni astro
es su luz itinerante,
quizás de un mundo distante
del que no encontré su rastro.
Sólo sé que allí me arrastro
erotizado y desnudo,
cual un neonato menudo
que se alimenta en su seno.
Me nutro de ese veneno
con lujuria y concienzudo.

Su boca es como un cuchillo
rajando mi piel desnuda.
Su cuerpo de fiera suda
al llegar a mi tobillo.
Siento un olor a tomillo,
a menta y a hierba buena.
Se agota el reloj de arena
cuando me observo en sus ojos
y se rompen los cerrojos
de su vulva de sirena.

Me sorbe en su talismán
y se acentúa el aroma;
el dulce seno le asoma
del color del azafrán.
Echados en el diván
de regia y negra madera
mi lengua se desespera,
se arremolina, le mata.
Mi lengua es bala de plata
en su pecho, en su cadera.

Ardo, vibro, me zambullo
como un pez en agua pura,
ella, procaz, me conjura
y me crezco y me destruyo.
Me escapo en leve murmullo
bajo el monte de su ombligo;
sigo pez, como el pez sigo
mientras mi cuerpo se agota.
Me desgrano gota a gota
como una espiga de trigo.

O. Moré

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miércoles, 30 de enero de 2013

Suicidio


Cuando vivía en la nada,
y la nada era mi sino,
nunca encontraba el camino
hacia el punto de escapada.
Entonces la madrugada
un día me sorprendió
matándome, y el que murió
no era yo, era mi ego,
fantasma del que reniego
desde que me asesinó.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Tres

Cuerpo de fuego / O. Moré (Osvaldo Moreno) CUBA
El otro


Sobrio, acabado y dolido
al amparo de una manta,
con el polvo en la garganta
y su cuerpo entumecido.
Hijo pródigo de olvido
y hermano de la nostalgia,
esclavo aprendiz de magia,
devoto del sueño eterno,
el escriba de un cuaderno
donde impaciente se plagia.


El de allá


La distancia lo separa
de la rosa que sembró,
de  la fragua donde obró
su voz, sus ojos, su cara.
Sabe que la nube ampara
—la nube de lluvia inerte—
el devenir de su suerte
y la estaca del camino
donde amarra el peregrino
el miedo a encontrar la muerte.


El de aquí


La raíces le retienen
pero la sabia se agota,
él se hunde en la derrota
de los que van y no vienen.
Teme luego le cercenen
las alas que le han crecido;
se refugia en el aullido
que brota de su costilla.
Alcanzar la vieja orilla
lo convierte en un bandido.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Otras Razones

Qué razones asoman por debajo del agua,
qué razones se arrojan en bandadas tras las aves
y luego se suicidan en una tormenta de nieve.

Qué tormentas regresan de la nieve y se vuelven agua.

No hay nada, ni silencio ni vacío.

Y tú, otra vez, mordiendo las palabras,
escupiendo sus cristales de filo cortante.

Yo no abro la ventana de hoy
porque el viento crece furioso tras la luz inacabada,
y en el salón mis miedos danzan extenuados,
empapados de sudor.

¿Crees que las razones espantan los miedos,
los encabritan y los acorralan en un agujero sin fondo...?

¿Crees que las razones conocen las razones del alma?.