domingo, 14 de junio de 2026

Una nueva colaboración


Hace unas semanas les hablaba de mi proemio para el libro de Gregorio Vigil Escalera, El arte entre sombras y verdades. Hoy puedo presentarles, por fin, mi colaboración en el último libro de Ángel Alonso, Al lado del artista, para el que he tenido el honor de escribir el prólogo.

Me siento profundamente honrado y feliz por esta deferencia y por la confianza depositada en mí.





domingo, 24 de mayo de 2026

Dibujo órfico monorrimo

 Lo órfico no implica necesariamente lo ininteligible; a veces es, simplemente, una verdad que se comunica a través de símbolos en lugar de conceptos directos.



domingo, 17 de mayo de 2026

 





Mis lecturas desde las navidades pasadas hasta lo que va de año: narrativa y poesía. Dentro de la narrativa: cuento, novela y novela testimonial.

Leo, leo y leo, a ver si se me pega algo del talento de todos estos autores..., pero qué va, ahí sigo: siendo el burro que quiere tocar la flauta y desafina como un sapo croando en una sinfonía de talentosos grillos y cigarras.

Aquí les dejo la lista de los cómplices de estos meses (no están en orden cronológico de lectura):

NARRATIVA (Novela y Cuento)

Morir en la arena – Leonardo Padura

Un animal salvaje – Joël Dicker

Lo que no se ve – Cristina Fernández Cubas

El huésped – Guadalupe Nettel

Si Cristo te desnuda – Amir Valle

La casa y la isla – Ronaldo Menéndez

El retablo del conde Eros – Eliseo Alberto Diego

Cadáver exquisito – Agustina Bazterrica

La ciudad de las luces muertas – David Uclés

En el reino del toro sagrado – Jordi Soler

La península de las casas vacías – David Uclés

Estrella distante – Roberto Bolaño

Cruces: Historia de dos almas – Alex Landragin

La edad del vicio – Deepti Kapoor

Último en la fila – Mauricio Quintero Cardona

Objetos perdidos – Karla Suárez





POESÍA

Poesía 1990-2010 – Rafael Ballesteros

Sonetos todos – Rafael Ballesteros

Poemas y antipoemas – Nicanor Parra

El libro de la entraña – Luis María Pérez Martín

Versos de pan con timba – alinacanosa Alina Canosa Delgado

Para cantar ceniza – Bernard Engel

Una huella hacia dónde – Bernard Engel

Cuando el cosmos es tu cuna – Lydia Arcos

Abajo había nubes – Carlos Palacio, Pala

Liquidación por derribo. Poemas de un alma errante – María Rosales Palencia

Eso era amor – Ángel González

Poesía vertical (Antología) – Roberto Juarroz

Barras paralelas – Antonio García Lorente

Nos diferencia el cuerpo (Antología 1968-2022) – Antonio Carvajal

Antología Poética – Leopoldo Lugones

La Luna de Regreso (Antología poética) – Leopoldo Lugones





NOVELA TESTIMONIAL Y MEMORIA

Tres lindas cubanas – Gonzalo Celorio

Nuestros años verde olivo – Roberto Ampuero

Confieso que he vivido – Pablo Neruda

Persona non grata – Jorge Edwards




Nota:

A veces leo dos libros a la vez. Mi esposa, Montse, siempre me dice:
—No sé cómo puedes… ¿No te pierdes?
Y yo le respondo:
—No, no me pierdo. Es como ver dos series: una en Netflix y otra en HBO, en días y horarios distintos. Con los libros hago lo mismo: un día leo uno y al siguiente continúo el otro.

Ahora mismo, por ejemplo, estoy metido en el laberíntico universo de «Casa de hojas» de Mark Z. Danielewski, que amenaza con hacerme explotar el cerebro; y, para suavizar el impacto, me sumerjo en la belleza narrativa de Elena Garro y su «Los recuerdos del porvenir».

Eso sí: con el tiempo algunas tramas se me olvidan. Mi memoria ya no es la de antes. Pero si tomo el libro entre las manos y lo hojeo un poco, enseguida recupero el hilo del argumento. Lo que nunca se me olvida es si el libro me gustó o no. Y, por lo general, en un 99,9 %, me gustan, todos, una barbaridad.

sábado, 16 de mayo de 2026

«Objetos perdidos», de Karla Suárez

 







«Objetos perdidos» (Tusquets Editores / 2024; Editorial Comba / 2026), de Karla Suárez, es una novela que, aun habiendo sido escrita por una cubana y con un lenguaje cubanísimo, rezuma universalidad por los cuatro costados. Esta excelente obra bien pudiera haberse titulado también «Los pasos perdidos», como la gran novela de Alejo Carpentier, solo que aquí esos pasos extraviados encuentran nuevamente el camino guiados por la danza, la pasión y la conquista de un sueño.

Es una novela que habla de la pérdida, de la renuncia, de la encrucijada del emigrado, sí, pero también de la resiliencia y del perdón —a uno mismo y a los demás—. Una historia sobre perderse y volverse a encontrar (así lo he «atisbado» yo; cada cual que saque sus propias lecturas).
Esta preciosa novela, al decir de Rosa Montero, y escrita con una excelente economía de recursos, te toma de la mano y te invita a su baile; a danzar con Giselle delante de la Sagrada Familia, en Barcelona, y detrás de una mata de mango, en Cuba. Repito: te toma de la mano y no puedes soltarla hasta que el baile haya concluido. Al menos, eso me pasó a mí.
Mientras la leía recordé, por ciertas concomitancias, otra excelente novela: «Maldita danza» (Alba Editorial, 2002), de otro grande de la literatura cubana: Alexis Díaz-Pimienta.
La novela fue finalista del Premio Herralde de Novela en el año 2002, uno de los premios más prestigiosos del ámbito hispánico, y del Premio Bienal de novela Mario Vargas Llosa.
En el año 2022 obtuvo también el Premio Lengua de Trapo (España), lo que consolidó su recepción crítica y su circulación internacional.
Además, la obra ha sido traducida a varios idiomas y ha tenido una presencia destacada en la crítica francesa, italiana y latinoamericana.
Karla es una de las voces femeninas más solidas de la narrativa cubana actual, junto a Wendy Guerra Torres, Ena Lucía Portela o Daína Chaviano, por solo citar algunos ejemplos.
No se pueden perder esta novela. ¡Es imprescindible!
Otras obras de esta autora:
El hijo del héroe
Habana año cero
Grietas en las paredes
La viajera
Carroza para actores
Silencios
Espuma

domingo, 10 de mayo de 2026

Colaboraciones


A propósito de mi colaboración en el libro de Vigil-Escalera, que posteaba ayer, me estuve preguntando cuántas de este tipo de colaboraciones tenía. Cuando me puse a pensar, me di cuenta de que eran bastantes y sentí un poco de vértigo, no por el trabajo realizado sino por comprobar que tantas personas hubieran confiado en mí para tales menesteres, y eso me llenó de alegría y de orgullo (ahora parezco el rey emérito... Solo me ha faltado decir satisfacción... jijijiji).


Lo primero que hice para un libro ajeno —y que me dio crédito en sus páginas—, fue la ilustración «La maga suspirando en violeta» (acuarela y tinta sobre cartulina), que apareció como foto de perfil en la primera aventura editorial: «La vida es cuento» (2014), de esa grandísima escritora que es Lucía Sugar (seudónimo de Carlota Suárez en aquella lejana época).

Luego, igualmente como ilustrador, y también como poeta, aparecí en «Ultraversal-segunda antología» (2021). Aquí mi dibujo «El duende fabulador» (tinta sobre cartulina) ocupa la portada, y mis versos se pueden encontrar desde la página 197 a la 210.

Posteriormente formaría parte de «Antología de poetas latinoamericanos en Barcelona» (2022), antologada por la sin par Marianela Peña Lora, quien me brindó la posibilidad de estar, por primera vez, presentado un libro en Sant Jordi. Aquí aparezco desde la página 76 a la 90.

Después vendrían mis colaboraciones como editor. El primer libro que edité —y que también ilustré—, fue «Alas y corazón» (2023), la prosa poética de mi querida luna, Montse Pardo González. El segundo sería la novela de mi gran amigo Alberto Peiro Gomariz «Diario de un juguete roto» (2024), con la que tuvimos la suerte de viajar a la Feria Internacional del Libro de Frankfurt. En este libro, el prólogo es también de mi autoría. El tercero fue «Poesía en revuelo: miradas feministas» (2025), de Marianela Peña Lora.

En el 2023 aparezco reseñado como artista plástico en el libro de Angel Alonso «Artistas con mayúsculas» (páginas de la 124 a la 126), donde encontarán tres dibujos a tinta salidos de la impronta de mis manos. En el año 2024, de nuevo por cortesía de Ángel Alonso, formo parte del libro «Travesía en chivichana», pero en esta ocasión como cronista de arte, con sendos artículos: uno sobre la obra de la artista plástica y poeta cubana Odalys Hernandez (pág. 107) y otro sobre la obra de la pintora catalana Ana Novella (pág. 19).

A continuación volvería a mi faceta de ilustrador en el libro de Gabriela González y Alberto Peiro Gomariz: «5 vidas, 5 heridas» (2025), de la editorial Taranná. Aquí aparecen cinco ilustraciones de mi autoría, una por cada historia.

Este año 2026 colaboro con el proemio y con una ilustración en el ya mencionado «El arte entre sombras y verdades», de Goyo Vigil-Escalera, y realizaría la edición sorpresa de la primera novela de fantasía oscura juvenil de mi amiga Elle Ferro, magnifica escritora e ilustradora, quien ha dado vida gráfica a algunas de mis historias cortas y a varios poemas. Su novela lleva por título «Aether».

Pero he de mencionar, además, mis colaboraciones a lo largo de los años, en las revistas «Artépoli». «Ultraversal», «Poesía y métrica», «Arique». «El palacio amarillo», «El Narratorio», «Mitaraka» (desde la Guyana francesa), «Azahar» (desde Conil de la Frontera) y «Poesía con amigos». Actualmente, de todas ellas, solo sigo colaborando con «Artepoli», «Azahar» y con «Poesía con amigos».

Aquí os dejo algunas evidencias gráficas.

Todo el aché sea con vosotros.

























«El arte entre sombras y verdades», de Gregorio Vigil-Escalera.

 



Ya está en mis manos «El arte entre sombras y verdades», del crítico de arte Gregorio Vigil-Escalera, para el cual —por deferencia de Goyo— he escrito el proemio y la contraportada, y en el que aparece, además, un dibujo de mi autoría: «Balada del corazón solitario».
El libro es una maravilla. Tiene una edición exquisita de la mano de la editorial EXXODUS, sello editorial de Ego de Kaska Foundation Inc.
El prólogo lo firma Roger Castillejo Olán y cuenta con las colaboraciones de Angel Alonso y Marta de Olloqui.
Gracias, Goyo, una vez más, por confiar en mí para esta tarea. Todo el aché sea contigo.
¡Viva el arte!
Nota: Como por los derechos de edición y autor, no puedo reproducir nada del interior de este libro, anexo, por ello, una reproducción del dibujo en cuestión que aparece también en mi libro (del que poseo todos los derechos) «El ave del destino», acompañado de su correspondiente soneto.





Sobre El ave del destino.



Hoy, «El ave del destino», un sonetario.

«Estos sonetos quedaron olvidados, heridos por la sombra y la duda, hasta que los rescaté para devolverles la vida que merecían. No sé si son buenos o malos poemas; solo sé que son míos, partos de momentos únicos a los que no puedo ni quiero renunciar.
Si algo de lo que aquí se dice encuentra eco en quien lee, entonces el viaje habrá valido la pena».



El ave del destino
Puedo sentir su filo trascendente
que incorpóreo me ataca y me acorrala…
El ave del destino es una bala,
una roca que rueda en la pendiente.
La siento, aquí, al norte de mi espejo,
ulula agazapada y al acecho.
La siento en la garganta y en el pecho;
me araña con su lívido reflejo.
Siempre sabrás que el ave se encamina
del pasado al presente: que es el nido
del futuro, y a la muerte: su heroína.
De igual forma transito, y lo perdido
se queda tras la puerta, en la vitrina
donde guardo el sabor de lo vivido.
O. Moré.
Palma y colibrí ediciones 2026
Nota: El cuadro de la pared es de mi autoría (el auténtico es más pequeño) y sirvió de inspiración para el soneto homónimo. Ambos dieron pie a este libro.
Este poemario consta, al final, con un apartado ecfrástico, ilustrado con mis dibujos.