domingo, 12 de marzo de 2017

Numerando (primera parte)

Obra de Tobía Ravá (Padua 1959) ITALIA


Numerando


UNO

Ovidio tengo por  alias,
como el poeta latino,
y como él, peregrino,
soy en mis propias sandalias.
Nunca conocí las dalias
en mi paisaje montuno;
allí campeaba oportuno
el coralillo violeta
oficiando de profeta,
como  Dios, que sólo hay uno.

DOS

Moré completa  este nombre,
viene de Benny Moré,
otro Dios al que un bembé
le dio de orquesta y de hombre.

Y ahora usted no se asombre
si  entre culto y popular
se debate este rimar
porque así he crecido yo,
con ópera y guaguancó,
dos tetas donde mamar.

TRES

No soy pintor de academia,
sólo  soy un pintamonas
que abjura de las coronas
que te otorgan en pandemia.
Si me hago una glicemia
no creo encuentren falacias
edulcoradas, ni lacias
ideas de azúcar prieta,
porque nunca en mi paleta
estuvieron  las Tres Gracias.

CUATRO

No me va lo de ser Judas
ni tampoco ser Pilatos;
no creo en los literatos
que sólo te siembran dudas.
No soy de maneras rudas
ni de dimes ni diretes,
para esos rancios bretes,
los hay de otra calaña,
ya existen, con mala entraña,
los cuatro infames jinetes.

CINCO

Y es verdad que nací aislado
en una isla remota
que sobre las aguas flota
como un galeón hechizado.
Y es verdad que fui soldado
entre las furias y ruidos
de cañones y silbidos
de balas surcando el cielo,
pero sólo perdí el pelo,
nunca los cinco sentidos.

SEIS

En las cosas del amor
siempre he sido muy  prudente
y aunque peco de  apetente
nunca he sido un picaflor.
No obstante, al decir: AMOR,
rotundo, sin ropas vanas,
siento repicar campanas
en mi pecho y mi cabeza
porque tengo la certeza
que es por “seis lindas cubanas”*

SIETE

No escribo buscando gloria
ni piropos ni oropeles,
sólo emborrono papeles
con mi jerga perentoria.
Soy un ave migratoria
de costumbres muy  sencillas,
no espero me ofrezcan sillas
ni tronos en cielo alguno.
Prefiero ser infortuno
que no siete maravillas.

OCHO

Yo no sé de religiones
ni de acólitos mutantes
que siempre van exultantes
lanzando sus bendiciones.
Y no sé de sanaciones,
ni de magos curanderos;
tampoco  de derroteros,
pero si fuera budista
transitaría altruista
sus ocho rectos senderos.

NUEVE

Me gusta la poesía,
la romántica y barroca,
y cómo el verso trastoca
la escritura en melodía.
Y me gusta la osadía
de las palabras intrusas
que te atrapan sin excusas
y travisten el poema,
pues me vuelven erotema
besando a las nueve musas.

DIEZ

Yo sé de viles traidores
y sé de los traicionados;
y he visto muchos ahogados
sufriendo los estertores.
Y conozco pescadores
en los ríos turbulentos,
y lloro en los monumentos
de blanca piedra caliza;
y sin nunca ir  a una misa
me sé los diez mandamientos.


Continuará...



O. Moré 
2017


*Seis lindas cubanas: Versión de la canción original de Guillermo Castillo, en la que se le canta a las seis antiguas provincias cubanas: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Camaguey y Oriente. La canción original se titula Tres lindas cubanas y la popularizaron  Antonio Mª Romeu y La Orquesta Aragón, pricipalmete. La versión a la que hago referencia,  la interpretaba La Orquesta Melodías del 40. Aquí les dejo con una versión moderna interpretada por Albita Rodríguez, Donato Poveda y Rey Ruiz.